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Lo que llegamos a hacer por sexo

Publicado el : 07/06/2018 09:46:13
Categorías : Pareja

Lo que llegamos a hacer por sexo

Lo que llegamos a hacer por sexo

¿Qué tendrá el sexo para que la gente haga tantos esfuerzos para conseguirlo? ¿Os lo habéis planteado alguna vez? ¿Qué podemos llegar a hacer? A continuación, explicaremos por qué el sexo es tan poderoso e ilustraremos unas cuantas situaciones que bien así lo reflejan.

Todos hemos visto alguna vez algún ‘meme’ que ilustra perfectamente esta situación, aquí os dejo un claro ejemplo:

Está claro que estos memes son falsos pero por eso no les quita la razón, las personas por sexo somos capaces de ¡mover montañas! Y esto se debe a que el sexo es uno de los reforzadores más potentes que existen, al menos para muchas personas, os explico, tenemos el sexo tan asociado con respuestas positivas como el placer, contacto físico, excitación, deseo, actividad física… que cuando llevamos un tiempo sin él nos sentimos desesperados. Esto hace que el sexo sea perfecto para el reforzamiento positivo (cuando nos dan algo que nos gusta como recompensa de una conducta bien hecha) como para el castigo negativo (te quitan algo que te gusta por una mala conducta). Pongamos algunos ejemplos: Imaginaros que en una pareja uno de los miembros consigue un nuevo trabajo y para celebrarlo su pareja le prepara una noche romántica que desencadena en un muy esperado encuentro sexual por su nuevo logro. También puede darse la siguiente situación: Una pareja tiene una discusión fuerte a causa de la limpieza del hogar, uno de los miembros suele dedicarle el doble de esfuerzo a la limpieza de la casa que el otro, cuando llega la noche todo se calma y se reconcilian, sin embargo, a la hora del sexo el miembro de la pareja que limpia decide que hasta que no haga las tareas de la casa de forma habitual no habrá más sexo ¿Pensáis que reaccionará y limpiará? Os aseguro que probablemente terminará limpiando ¡claro está! Siempre y cuando que el miembro de la pareja que proclamó la abstinencia permanente aguante sin sexo ¡Tarea difícil para ambos!

Como hemos podido comprobar en los ejemplos anteriores, el sexo es un gran reforzador tanto si queremos aumentar una conducta como disminuirla y es que realmente podemos hacer locuras por una noche de sexo. A continuación, os relatamos una serie de historias reales que nos ilustran muy bien el tema a tratar:

Manuel, 25 años: ¿Qué es lo más loco que he hecho por sexo? Cuando eran joven tenía una novia que vivía en el pueblo de al lado, a unos 10 km del mío, por nuestras circunstancias pasábamos muy poco tiempo solos; con solos me refiero a que nunca teníamos un lugar ‘correcto’ para mantener relaciones sexuales, además todo era más difícil porque yo aún no tenía carnet de coche. Un fin de semana me llamó por teléfono y me comentó que el sábado por la noche sus padres se iban a una boda y ella iba a dormir sola en su casa. Al oír eso yo estaba decidido por todos los medios a dormir con ella aquella noche. A mis padres le había dicho que iba a ir a casa de un amigo por lo que eso no me dio ningún problema, mi mayor preocupación se centraba en cómo iba a llegar al pueblo vecino sin coche y decidí hacer autostop. A la media hora de estar esperando a que algún coche parara y con un miedo tremendo a que alguien conocido se lo contara a mis padres, una pareja que se dirigía al pueblo de al lado me llevó y conseguí por fin pasar la noche con mi novia. Pero lo peor estaba por llegar…cuando me disponía a regresar a mi pueblo no tuve tanta suerte, pasaron dos horas y nadie me montaba en su coche, y para empeorar más las cosas estaba nublado y empezó a llover. A mis 17 años que tenía por aquel entonces no se me ocurrió otra cosa que volver andando por el campo ¡llegué hecho una sopa! La verdad es que a pesar del mal rato que pasé de camino a mi casa no me arrepiento para nada de lo que hice, ¡la noche mereció muchísimo la pena!

Juan, 30 años: Una noche de feria hace ya hace muchos años, los amigos de mi pandilla y yo acostumbrábamos a quedar en los coches de choque, que era nuestra atracción favorita Solíamos invitar a las chicas que nos gustaban a montarse con nosotros y allí demostrábamos nuestras dotes de conducción. Yo tendría por aquel entonces 16 años y estaba saliendo con una chica. Resulta que planeamos hacer una escapadita esa misma noche a su casa ya que sus padres se encontraban en la feria y era el momento perfecto para hacerlo. Ella se fue para la casa y para disimular yo me monté en los coches con mis amigos una vez más, resulta que estaba tan desesperado por irme que en cuando sonó el timbre que daba por finalizada la atracción me bajé del coche corriendo, lo que no vi es que uno de los coches no estaba parado aún y se dirigía hacia mi con tan mala suerte que me pilló la pierna con el filo de la pista. El golpe fue fuerte, pero en ese momento yo sólo pensaba en una cosa… Conseguí como pude llegar a la casa de mi novia y logramos nuestro objetivo. Claro está, pasado unos diez minutos después del sexo me inundó un gran dolor en el pie y cuando fui a bajarme el calcetín… ¡mi pie era tres veces más grande de lo normal! Resultó que tenía un esguince y una fisura bastante grave, dos meses con muletas estuve. La verdad es que hoy en día me sorprende que no me diera cuenta hasta después del sexo de la gravedad del atropello. ¡Las ganas que tendría de hacerlo tenían que ser tremendas!

Como habéis podido observar las personas podemos llegar a realizar grandes sacrificios por el sexo e incluso dejar pasar por alto su propia salud. ¿Y tú? ¿Has realizado alguna locura para tener sexo? Seguro que tienes muchas historias de las que reflexionar que ahora te parecerán ¡Una locura! 

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